
Jean nos ha dejado.
Jean fue miembro fundador de la Alianza, uno de sus pilares; siempre creyó en el ser humano, en el diálogo y en el cruce de lenguas y culturas. Ferviente defensor de las coediciones solidarias, inició y participó en numerosos proyectos destinados a difundir la literatura por todos los países y continentes.
Por ahora nos cuesta mucho asimilar que ya no veremos a Jean, que su risa ya no resonará, que ya no podremos aprender de él. La desaparición de Jean nos recuerda la necesidad y la importancia de la solidaridad, la amistad y la generosidad; nos corresponde a nosotros continuar por este camino, ser curiosos ante la vida y ante los demás; nos corresponde a nosotros creer en las utopías.
















